Declaracion de Fe PDF Print E-mail

 

Las Sagradas Escrituras

Creemos en la Biblia, formada por el Antiguo Testamento con treintainueve (39) libros y el Nuevo Testamento con veintisiete (27) libros.  Todos  son sagrados e inspirados divinamente, siendo la revelación de la voluntad de Dios para la salvación de los hombres.  Por tanto, las Sagradas Escrituras son nuestra única regla de fe y de conducta.  De ellas se derivaban nuestras normas y principios (II Pedro 1:19-21).

Un Solo Dios

Creemos en el Padre Celestial, un sólo Dios, verdadero, soberano, infinito, eterno, absoluto, perfecto, necesario, creador y administrador del universo, que se ha revelado a la humanidad como Dios trino, en Padre, Hijo y Espíritu Santo, unido en una sola Deidad o Persona (Mateo 3:16-17; I Corintios 12:4-6; I Juan 5:7 Reina Valera 1960).

La Creación

Creemos que el Hombre fue creado por Dios a su imagen y semejanza, en una condición buena y recta, en gracia, en gloria y en comunión con Él, y que por transgresión voluntaria cayó en desobediencia [pecado].  Que este pecado original, depravó y corrompió la naturaleza humana y sus generaciones, por lo cual todo ser humano está atrapado de este estado de nuestros primeros padres, Adán y Eva. Esta condición caótica mantiene al hombre alejado de Dios, y sin vida espiritual, e inclinado de continuo solamente al mal.  El pecado produjo la muerte física y espiritual [que es la separación de Dios] (Génesis 1:26-28; 2:15-17; 3:1-7; Romanos 3:9-23; 6:23; Apocalipsis 20:14-15).

Creemos que el Hombre no puede por sus propias fuerzas naturales y por sus méritos personales prepararse y restaurarse a su estado original de gracia y comunión con Dios, porque su condición de pecado le impide al hombre salvarse a sí mismo.  Creemos que el hombre fue creado responsable de tomar decisiones y con la facultad de escoger libremente en asuntos sobre el bien y el mal (por su libre albedrío), y que por su transgresión voluntaria se produjo su caída, y fue hecho culpable (Romanos 3:23; 6:23).

Señor Jesucristo, Eterno Hijo de Dios

Creemos en el Señor Jesucristo, el eterno Hijo de Dios, la segunda persona de la «Divina Trinidad», que nació de la Virgen María y encarnado por obra y gracia del Espíritu Santo, con dos naturalezas perfectas, «la humana y la divina,  Jesucristo – hombre». Creemos que Jesús vino al mundo y murió en la cruz por nuestros pecados y que al tercer día resucitó de los muertos y tomando un cuerpo glorificado ascendió al cielo y está sentado a la diestra de Dios Padre, y desde allí intercede por nosotros (Mateo 1:18-23; 27; 35-50; 28: 1-10; Marcos 15:27-37; 16:1-8; Lucas 1:26-35; 23:33-46; 24:1-12;Juan 19:23-30; 20:1-10; Hebreos 1:3; 10:12).

La Muerte y Resurrección de Cristo

Creemos que la única esperanza de salvación para el hombre es por medio de Jesucristo, que por su muerte expiatoria en la cruz, el derramamiento de su sangre y su resurrección, hay reconciliación entre Dios y el Hombre ( 1Tim 1:15, Ro 5:9-11).

La Segunda Venida y Vida Eterna

Creemos en la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo y que su retorno será personal.  Creemos que su aparición será repentina y gloriosa, y que el tiempo de su venida será inesperado, y que el día ni la hora nadie lo sabe, ni aún los mismos ángeles que están en los cielos, sólo el Padre Celestial en su potestad (Mateo 24:36-44; I Tesalonicenses 4:13-18).

Creemos en la resurrección de los muertos, tanto de los justos como de los injustos.  Los que hicieron lo bueno [que obedecieron a Dios], aceptando a Jesucristo como su Salvador saldrán a resurrección de vida eterna; mas los que hicieron el mal [que desobedecieron a Dios], no aceptando a Jesucristo como su Salvador saldrán a resurrección para perdición eterna. Creemos en el juicio futuro, en el cual todo hombre comparecerá delante de Dios para ser juzgado según sus hechos en esta vida (Daniel 12: 2; Juan 5:25,28-29; Hebreos 9:27; I Corintios 15: 20-24; Apocalipsis 20:11-15).

Salvación por Fe por medio de Gracia

Creemos que por la «Fe» en el Señor Jesucristo, y por el «Arrepentimiento y la Confesión» de pecados delante de Dios, somos justificados por su gracia y perdonados plenamente de toda culpa.  Y por esta justificación y regeneración el creyente se constituye en hijo de Dios, y que el Espíritu de Dios da testimonio a nuestro espíritu que somos hijos de Dios (Juan 1:12; Romanos 5:1; 8:14-17).

Bautismo en las Aguas y Santa Cena

Creemos en el bautismo en las aguas (por inmersión) y en la santa cena, que son sacramentos ordenados por Cristo a su pueblo y que significa la aceptación de la propiciación de la cruz, y la unión con Cristo en su muerte y resurrección (Mateo 28:20; Romanos 6:1-11; I Corintios 11:23-26).

El Espíritu Santo

Creemos en el Espíritu Santo, que es la tercera persona de la «Divina Trinidad», que está siempre presente y actuando eficazmente en la Iglesia de Cristo.  Creemos que el Espíritu Santo, a través de la iglesia, esta convenciendo al mundo de pecado, de justicia y de juicio, regenerando a los que se arrepienten y creen, santificando a los creyentes y guiándolos a toda verdad y justicia (Juan 14:26; 16:8-13; Tito 3:5).

Viviendo llenos del Espíritu Santo

Creemos en la obra del Espíritu de Dios en nuestra vida y en la santificación, renovación y regeneración del creyente; y guiándonos a una vida consagrada a Dios.  Creemos en la llenura y manifestación del Espíritu Santo, en la diversidad de dones y ministerios, como a Él le plazca dar.  Creemos que la obra del Espíritu Santo comienza con nosotros antes de convertirnos y que con el nuevo nacimiento viene a morar con nosotros, siendo guiados por EL como Cristianos (Romanos 12:3-8; 1 Corintios 12; Efesios 4:11; Tito 3:5).

El Matrimonio

Creemos en la santidad del matrimonio como fue establecido por las Sagradas Escrituras.  Dios creó el matrimonio, y el único legitimo matrimonio es de la unión de un hombre y una mujer.  Creemos en la familia y matrimonio tradicional la cual está formada entre un hombre y una mujer y sus hijos.   Aunque reconocemos de los nuevos cambios en la familia, donde los hijos están siendo criados por madres solteras, padres solteros, abuelos, padres sustitutos y padres adoptivos.  No toleramos el maltrato a la mujer, a los niños, hombre y a los  animales (Génesis 2:24; Éxodo 20:12; Romanos 7:2-3; 1 Corintios 7:10-11; I Timoteo 3:5, 11; Efesios 5:22-33; 6:4).

La Sanidad Divina

Creemos en la doctrina bíblica de la sanidad divina e integral, “alma, espíritu y cuerpo”; y reconocemos que es una parte autentica de la provisión total de Dios para las necesidades humanas (Isa. 6:10, 53:5, Jer. 33:6, San 5:14-15).

Diezmos y Ofrendas

Creemos en el diezmo (10% de nuestro sueldo) que pertenece al Señor y ofrendas dadas voluntariamente y ofrendas dadas al necesitado.  Creemos que la prosperidad integral (material, física, emocional, matrimonial, familiar, y espiritual) se basa en tener suficiente para cumplir con nuestras responsabilidades: el reino de Dios, nuestra familia, y poder tener suficiente para ayudar a otros  (Malacias 3:10-12; Lucas 6:38; 2 Corintios  9:6-15).

En Congregarse

Creemos que es la profunda voluntad de Dios que los creyentes en Cristo, se organicen y se congreguen para adorar, glorificar,  orar, enseñar y predicar el Evangelio de Jesucristo (Hechos 2:42-47; Hebreos 10:25).

Un Estilo de Vida basada en la Biblia

Por lo tanto, no aceptamos la conducta de estilo de vida del adulterio, fornicación o concubinato y ningún tipo de inmoralidad sexual (de acuerdo al orden establecido por Dios en su palabra),  sin embargo reconocemos que nuestra institución (iglesia) debe proveer restauración al ser humano en Cristo (Éxodo 20:14; II Pedro 2:14; Mateo 5:27-28; 19: I Corintios 5:11; 6:9).

No reconocemos u aceptamos toda conducta abusiva que afecte la entereza, la dignidad y la salud integral del ser humano, la familia y la sociedad como: «el alcohol, tabaco, drogas, estupefaciente etc.» es incorrecta como estilo de vida (Proverbios 23:21; Gálatas 5:21; I Corintios 3:16-17; 5:18; 6:10, 19).

Afirmamos que toda conducta o inclinación homosexual es inmoral y anti bíblica (reconocida en la Biblia como: pecado de contra naturaleza).  Como institución cristiana, debemos ofrecer la ayuda a todo ser humano que quiera cambiar su estilo de vida  (Levítico 18: 22-23; Romanos 1:26-29; I Corintios 6:9-10).

Satanás y su Juicio

Creemos en la existencia de Satanás y diablo, que su nombre significa «adversario o acusador» (Zacarías 3:1; I Pedro 5:8; Apocalipsis 12:10). Creemos que fue creado como un ángel con rango de «querubín», en quien se le halló maldad y iniquidad y fue echado y lanzado a la tierra (Isaías 14:12-14; Ezequiel 28:11-19). Jesús le llamó el padre de la mentira (Juan 8:44); también le llamó el príncipe de este mundo (Juan 12:31; 14:30; 16:11) Pablo también le llamó el príncipe de la potestad del aire (Efesios 2:2). Por último que Satanás el príncipe de este mundo, fue juzgado y condenado a la muerte o separación eterna en la cruz del calvario por nuestro Señor Jesucristo (Juan 12:31; 16:11; Apocalipsis 12:10; 20:10).